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1.- The York Rite

El Rito de York, o más correctamente, el Rito Americano, se basa en los restos de la Masonería Simbólica que se practicaba a principio del año 1700. La formación de la primera Gran Logia de Inglaterra en 1717 especificaba que las logias sólo podían conferir los grados de Aprendiz, Compañero y Maestro Masón. Todos los otros grados se consideraban falsos.

Sin embargo, muchas logias habían conferido otros grados que consideraban parte integrante de la masonería, en particular, el del Real Arco, y formaron su propia Gran Logia en 1751, denominándose a sí mismos los “Antiguos” y los miembros de la otra Gran Logia los “Modernos”.

Con la fusión de las dos Grandes Logias en 1813 en la Gran Logia Unida de Inglaterra, acordaron que sólo los tres grados de la Masonería Simbólica serían utilizados por las logias, mientras que el Grado del Real Arco sería agregado a los Capítulos directamente aliados a estas logias y teniendo el mismo número de estas Logias, aunque como un organismo separado. 

Las primeras Logia Americanas operaron de manera similar hasta el establecimiento del Gran Capítulo General de Masones del Real Arco. Durante un período en la historia de EE.UU., los Grados Crípticos eran controlados por las distintos Grandes Capítulos Estatales, hasta el establecimiento del Gran Consejo General. Los Órdenes de Caballería han sido controlados por el Gran Campamento desde principios del siglo XIX en los Estados Unidos.

Los tres cuerpos son técnicamente entidades masónicas autónomas, siendo el requisito afiliarse primero en el Real Arco para obtener los Grados Crípticos y las Ordenes de Caballería juntos.

Anexos a los Órganos del Rito de York hay varios organismos masónicos adicionales, en los los que su ingreso, en su mayor parte, lo es por invitación. La membresía en muchos de ellos se basa en la pertenencia en el Real Arco, aunque algunos tienen miembros basados en otros cuerpos del Rito de York, o la pertenencia a todos los Cuerpos del Rito de York. Muchos se encuentran en otras jurisdicciones fuera de los Estados Unidos, pero varios son de origen netamente americano. 

2.- Rito Escocés Rectificado

El R. E. R. es sin duda uno de los grandes desconocidos de entre los sistemas masónicos de nuestro entorno o, al menos, uno de los menos conocidos incluso por los propios masones que, en general, ignoran las peculiaridades y características singulares que definen a la que cotidianamente se ha denominado masonería cristina o, simplemente, el rectificado. Las iniciales R. E. R. nos sirven para identificar al Régimen Escocés Rectificado y al mismo tiempo al Rito Escocés Rectificado que acoge el primer concepto.

El R. E. R. tiene la singularidad de ser una masonería que, de una manera práctica y operativa, encuentra sentido a la aplicación de los principios tradicionales de la masonería como escuela ética y filosófica pero en perfecto equilibrio con la vivencia y el estudio de la doctrina esotérica cristiana.

Se trata además de una interpretación del trabajo masónico especialmente interesante y llena de contenidos positivos que, desde la sobriedad, por sus formas y estilo, refrenda constantemente al masón en su singular condición de iniciado recordándole que, como consecuencia de esta especial y exclusiva situación, tiene responsabilidades, respecto a sí mismo y respecto a su entorno, más exigentes, superiores y distintas a las del resto de los hombres.

La noción de Régimen tiene que ver con la organización estructural del sistema, mientras que la de Rito se refiere a la práctica ritual propiamente dicha. Así, pues, las dos expresiones, Régimen Escocés Rectificado y Rito Escocés Rectificado no quieren decir lo mismo, aunque el uso cotidiano las confunda al tener, ambas, unas siglas comunes: R. E. R.

El Régimen Escocés Rectificado es un sistema masónico y caballeresco que fue creado en Francia durante el último cuarto del siglo XVIII. Conserva íntegramente en sus rituales toda su pureza de acuerdo al texto de su Constitución original (Código Masónico de las Logias Reunidas Rectificadas y el Código General de los Reglamentos de la Orden de los Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa, CBCS, de 1778).

El Régimen Escocés Rectificado está estructurado en dos niveles o clases: la Masonería simbólica y la Orden Interior, clases que a su vez se subdividen en los grados de Aprendiz, Compañero, Maestro y Maestro Escocés de San Andrés para la Masonería Simbólica, y las dos etapas de Escudero Novicio y Caballero Bienhechor de la Ciudad Santa (CBCS) que componen la Orden Interior.

En la época actual, y con el fin de adecuar la particular estructura de cuatro grados simbólicos a lo estipulado por las grandes obediencias regulares internacionales, que sólo reconocen como simbólicos los tres grados de Aprendiz, Compañero y Maestro, se resolvió en Francia con fecha 7 de julio de 1958 que en lo sucesivo esos tres primeros grados fueran administrados por la obediencia masónica que en cada país ostente la regularidad internacionalmente reconocida.

El Régimen Escocés Rectificado está estructurado a partir de tres clases: dos ostensibles y una “secreta”. La primera es la clase simbólica u Orden masónica, en la cual se confiere y lleva a término la iniciación masónica. La segunda es la Orden Interior, que es una Orden de caballería cristiana en ningún modo asimilable, ni a un sistema de altos grados, ni a los grados filosóficos. La última clase es la Profesión.

3.- Rito Francés

La masonería especulativa llega a Francia sobre 1725 traída por los emigrantes británicos que huían de las persecuciones políticas y religiosas. Traen con ellos el ritual que emplean los masones ingleses en esta época, se trata del ritual de la Primera Gran Logia masónica creada en 1717. Es, pues, la traducción en lengua francesa del ritual llamado de los “Modernos”, aquel que practican los masones que junto con James Anderson crearon la Primera Gran Logia, el que se difundirá en Francia durante el siglo XVIII. Este es, por otra parte, el único ritual conocido para los grados de la masonería simbólica en sus orígenes y que será llamado más tarde Rito francés.

Durante la segunda mitad del siglo XVIII se produjo en Francia una eclosión de nuevos sistemas y grados masónicos. Cuando la profunda reorganización de la Primera Gran Logia francesa acaba en 1773 con su transformación en el Gran Oriente de Francia, ésta tuvo que referirse también a la cuestión de los rituales.

Ya desde su segunda asamblea, el 27 de diciembre de 1773, el Gran Oriente de Francia había establecido una Comisión encargada de estudiar los rituales que venían empleándose por las Logias, con el objeto de salvaguardar la regularidad de los mismos. Este trabajo culminará con la votación en los años 1780 y la posterior impresión en 1801 de los cuadernos de los tres grados simbólicos bajo el título de Regulador del Masón.

El texto del Regulador del Masón se caracteriza por su gran fidelidad a los rituales originales divulgados entre 1740-1760. A partir de esta época el Regulador del Masón será considerado como el texto de referencia para el Rito francés.

Debido a la pureza de su origen y a la belleza de sus ceremonias, El Rito Francés o Moderno se ha extendido por el mundo y se puede disfrutar de su presencia no sólo en Europa sino también en África y América, principalmente en Brasil.

En la Gran Logia de España se trabaja el Rito Francés o Moderno de 7 Grados, en su pureza original y dentro de la más estricta tradición iniciática.

4.- Rito Escocés Antiguo y Aceptado

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado, es, probablemente, el rito masónico más practicado y extendido en el mundo. Es fruto de la evolución producida a principios del siglo XIX del sistema escocés practicado en París a principios de la década de 1760.

Más allá de los orígenes mitológicos que rodean a la masonería toda, que tienen que ver más con lo simbólico que con lo histórico, una gran controversia existe entre los masones del mundo, acerca del título y del verdadero origen de este Rito.

El Rito escocés no nació en Escocia, sino que ingresó a ese país en 1846, y su antigüedad data de 1786, o en caso de aceptarse como auténticas las llamadas Constituciones de Federico II, su origen se habría dado en 1762.

Si bien los orígenes de este movimiento entroncan directamente con la Gran Logia Real de Kilwinning, la Orden de San Andrés del Cardo, la de los Maestros Escoceses de San Andrés, el Rito de Perfección o de Heredom y las Logias de la Masonería jacobita o Masonería estuardista, el Rito, tal y como lo conocemos y practicamos hoy, no se estructura hasta el 31 de mayo de 1801, al constituirse en Charleston, Carolina del Sur, el Primer Supremo Consejo de los Soberanos Grandes Inspectores Generales del XXXIII y Último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. De este primer Supremo Consejo nacen todos los demás legítimos Supremos Consejos. 

El de España fue constituido el año 1811 y es, por su antigüedad, el tercero del mundo, tras los de los Estados Unidos y Francia.

En la actualidad el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, continúa trabajando en el mundo con 33 grados masónicos, de los que los tres primeros, que constituyen la llamada Masonería Simbólica, dependen de las Grandes Logias; haciéndolo los 30 restantes, es decir, del 4 al 33, ambos inclusive, de los Supremos Consejos, uno por cada país, con algunas variaciones en los nombres de los mismos, de acuerdo a las jurisdicciones. Se trabaja en forma ritual a través de dramatizaciones de muy antigua simbología, en donde se representan las grandes leyes que rigen el Universo.Además del estricto trabajo ritual, también se pone énfasis en los trabajos de tipo intelectual, presentándose los mismos en planchas o trazados, los cuales una vez leídos en las ceremonias llamadas “Tenidas”, son tratados y discutidos en forma oral por los hermanos presentes.